Reiki y chakras: qué son, cómo se relacionan y cómo se trabajan

Si estás empezando a conocer el Reiki y los chakras, quizá hayas encontrado expresiones como «los 7 chakras de Reiki», «chakra bloqueado», «alineación de chakras» o «desbloquear los chakras con Reiki». Pero ¿qué significan realmente? ¿Los chakras forman parte del Reiki? ¿Qué significado tiene cada uno? ¿Y cómo se trabajan juntos?

Empecemos por una distinción fundamental.

Reiki y chakras no son lo mismo. Reiki es una práctica de origen japonés en la que se colocan las manos suavemente sobre el cuerpo o cerca de él. Los chakras, en cambio, pertenecen a tradiciones espirituales de la India y forman parte de concepciones del cuerpo sutil mucho más antiguas.

Con el tiempo, distintas enseñanzas contemporáneas de Reiki han integrado el trabajo con los 7 chakras principales. Por eso hoy es habitual encontrar prácticas que recorren estos centros mediante posiciones de las manos y que hablan de equilibrar, armonizar o alinear los chakras con Reiki.

En Fundación Despertar hemos enseñado esta relación desde nuestros contenidos de Reiki. En este artículo vamos a profundizar en el Reiki y los chakras, conocer los siete centros principales y sus significados tradicionales, comprender qué quiere decir que un chakra esté «bloqueado» y explorar cómo puede realizarse una práctica de alineación.

Lo haremos desde el marco espiritual y tradicional en el que se enseñan los chakras, la energía y los bloqueos, explicando cómo se integran estas ideas en distintas prácticas de Reiki.

Así puedes acercarte a estas enseñanzas con apertura, curiosidad y discernimiento.

¿Qué relación existe entre Reiki y los chakras?

Cuando hablamos de chakras y Reiki, estamos poniendo en relación dos tradiciones diferentes.

La palabra chakra procede del sánscrito y suele traducirse como «rueda» o «disco». Dentro de distintas tradiciones de la India, los chakras forman parte de concepciones del cuerpo sutil.

Reiki, por su parte, surge en Japón y está asociado en su forma moderna con Mikao Usui.

Por tanto, es importante comprender algo desde el principio: los chakras no fueron creados por Reiki ni son exclusivos de esta práctica.

Esta aclaración es especialmente útil porque actualmente es habitual encontrar expresiones como «los 7 chakras Reiki» o incluso «chakras de Reiki». Son maneras populares de buscar la relación entre ambos conceptos, pero pueden producir la impresión equivocada de que existe un sistema de siete chakras originado dentro del propio Reiki.

Históricamente, no es así.

Reiki y chakras no son lo mismo

En una explicación sencilla podríamos decir que los chakras constituyen un mapa espiritual o energético, mientras que Reiki constituye una práctica.

Dentro del modelo tradicional de los chakras se habla de diferentes centros distribuidos por el cuerpo sutil. En buena parte de las enseñanzas contemporáneas se ha popularizado especialmente un sistema de siete chakras principales.

En Reiki, por otro lado, el practicante coloca las manos suavemente sobre distintas zonas del cuerpo o las mantiene cerca de ellas. Dentro de la propia tradición, esta práctica se interpreta en términos de energía vital.

Cuando ambos sistemas se integran, las posiciones de Reiki pueden relacionarse con las regiones que el mapa de los chakras identifica como centros energéticos.

Dentro de las escuelas que trabajan de esta manera, Reiki y chakras se relacionan a través de un lenguaje energético que busca explicar equilibrio, atención, armonización y práctica personal.

Entonces, ¿por qué se trabajan juntos?

Porque distintas enseñanzas contemporáneas han desarrollado formas de integrar ambos modelos.

Al recorrer distintas zonas del cuerpo con las manos, algunas escuelas de Reiki relacionan determinadas posiciones con los centros que el sistema de chakras sitúa en esas regiones.

Así, una práctica puede comenzar en la parte inferior del cuerpo y avanzar progresivamente hacia abdomen, plexo solar, pecho, garganta, frente y coronilla.

Dentro de ese contexto se utilizan expresiones como:

  • equilibrar los siete chakras;
  • armonizar los chakras;
  • desbloquearlos;
  • realizar una alineación de chakras con Reiki;
  • trabajar con Reiki sobre un chakra determinado;
  • recorrer los siete centros energéticos mediante las posiciones de las manos.

Estas expresiones describen la interpretación tradicional de la práctica y la manera en que distintas escuelas explican los procesos de armonización o desbloqueo energético.

Reiki Usui y chakras: una distinción importante

Si has buscado Reiki Usui y chakras, es fácil acabar pensando que el sistema de los siete chakras pertenece originalmente a Reiki Usui.

Conviene no simplificar de esa manera.

El sistema Reiki asociado a Mikao Usui se desarrolló en Japón en el siglo XX, mientras que las concepciones de chakras tienen antecedentes mucho más antiguos en tradiciones de la India.

Lo que encontramos actualmente es una integración desarrollada en distintas enseñanzas modernas de Reiki.

Por eso, cuando alguien habla de «los siete chakras de Reiki», resulta más preciso entender que se está refiriendo a los siete chakras principales trabajados dentro de determinadas prácticas contemporáneas de Reiki.

Comprender esta diferencia no resta valor a la práctica. Al contrario: nos ayuda a saber de dónde procede cada concepto y a acercarnos a ambos con mayor claridad.

Si quieres profundizar específicamente en el sistema Reiki Usui, su origen y sus características, puedes continuar con nuestra guía dedicada a este tema.

Reiki y los 7 chakras: significado de cada centro energético

¿Cuáles son los 7 chakras en Reiki y qué significa cada uno?

Antes de recorrerlos, necesitamos hacer otra pequeña aclaración.

No existe una única descripción universal de los chakras compartida de manera idéntica por todas las épocas, tradiciones y escuelas. Los nombres, asociaciones y formas de interpretarlos pueden variar.

En el artículo original de Fundación Despertar Chakras bloqueos y desbloqueos, publicado como parte del Curso de Reiki Nivel 1, presentábamos siete centros mediante asociaciones sencillas: sexualidad, salud, posesiones materiales, amor, comunicación, poderes psíquicos y espiritualidad.

Conservamos aquí esa enseñanza histórica de Fundación Despertar y la ponemos en relación con la nomenclatura actualmente más conocida de los siete chakras principales: Muladhara, Svadhisthana, Manipura, Anahata, Vishuddha, Ajna y Sahasrara.

De esta manera puedes reconocer ambos lenguajes sin asumir que todas las escuelas atribuyen exactamente el mismo significado a cada chakra.

Además, recuerda algo fundamental durante todo este recorrido: estas asociaciones son tradicionales, simbólicas o espirituales y pueden variar según la escuela o la fuente que se consulte.

Persona meditando con los siete chakras representados simbólicamente a lo largo del cuerpo

1. Chakra raíz — Muladhara

El primero de los 7 chakras se conoce habitualmente como chakra raíz o Muladhara y se sitúa simbólicamente en la base del cuerpo.

En el contenido histórico de Fundación Despertar, este primer centro se localizaba en el perineo y se presentaba como «chakra de la sexualidad».

En muchas explicaciones contemporáneas, Muladhara se relaciona en cambio con conceptos como arraigo, estabilidad, seguridad y relación con la dimensión material de la existencia.

Esta diferencia de asociaciones es un buen ejemplo de por qué conviene conocer el contexto de cada escuela antes de asumir que existe una única interpretación universal de los chakras.

Cuando una práctica de Reiki sobre el chakra raíz presta atención a esta región, puede utilizarse como un momento para observar nuestra sensación de estabilidad y presencia.

Podemos preguntarnos: ¿me siento presente?, ¿qué significa para mí estar arraigado?, ¿cómo estoy viviendo mi relación con la seguridad y con mi realidad cotidiana?

Son preguntas de autoconocimiento. No sirven para diagnosticar si existe físicamente un «bloqueo» en Muladhara.

2. Chakra sacro — Svadhisthana

El segundo centro se conoce habitualmente como chakra sacro o Svadhisthana.

En la enseñanza original de Fundación Despertar se localizaba aproximadamente dos dedos debajo del ombligo y recibía la denominación de «chakra de la salud».

En muchas interpretaciones contemporáneas del sistema de siete chakras, Svadhisthana se relaciona simbólicamente con emociones, creatividad, deseo y sexualidad.

Aquí vemos nuevamente que las correspondencias pueden cambiar de una enseñanza a otra.

En una práctica de Reiki orientada a los chakras, la atención puede dirigirse hacia esta región abdominal, manteniendo las manos sobre el cuerpo o cerca de él según la práctica utilizada.

Dentro del mapa energético tradicional, las asociaciones de cada chakra sirven como referencias simbólicas para la observación personal y la práctica.

3. Chakra del plexo solar — Manipura

El tercer chakra se conoce como Manipura y se sitúa alrededor de la región del plexo solar.

En el artículo histórico de Fundación Despertar aparecía relacionado con las «posesiones materiales». Otras enseñanzas contemporáneas lo vinculan simbólicamente con voluntad, poder personal, acción, autoestima y capacidad de decisión.

Una práctica contemplativa sobre este centro puede convertirse, por ejemplo, en una oportunidad para observar cómo estamos relacionándonos con nuestra voluntad, nuestros límites o nuestra capacidad de actuar.

  • ¿Estoy tomando mis propias decisiones?
  • ¿Hay algo que quiero hacer y estoy postergando?
  • ¿Cómo utilizo mi voluntad?

Estas preguntas pueden enriquecer una práctica de autoconocimiento, pero son diferentes de afirmar que las dificultades en esas áreas demuestran que Manipura está físicamente bloqueado.

4. Chakra del corazón — Anahata

El cuarto de los siete chakras principales se localiza simbólicamente en el centro del pecho.

Fundación Despertar lo ha presentado como el chakra del amor, una asociación que también encontramos ampliamente en enseñanzas contemporáneas sobre chakras.

Su nombre tradicional es Anahata y suele relacionarse con amor, compasión, apertura y vínculo.

En una práctica de Reiki, permanecer unos minutos con las manos sobre la región del pecho —cuando resulte cómodo— puede acompañarse de respiración tranquila, observación y atención consciente.

También podemos utilizar este momento para observar cómo nos relacionamos con el amor, tanto hacia otras personas como hacia nosotros mismos.

No necesitamos prometer un efecto extraordinario.

A veces el valor de una práctica está precisamente en detenernos, prestar atención y permitirnos observar aquello que normalmente pasa inadvertido.

5. Chakra de la garganta — Vishuddha

El quinto chakra se sitúa en la zona de la garganta y Fundación Despertar lo relaciona con la comunicación.

Esta correspondencia también aparece con frecuencia en los sistemas contemporáneos de chakras: Vishuddha se asocia simbólicamente con expresión, comunicación, escucha y capacidad para expresar aquello que consideramos verdadero.

Desde una perspectiva de autoconocimiento, trabajar conscientemente esta región puede invitarnos a preguntarnos:

  • ¿Estoy expresando lo que necesito expresar?
  • ¿Sé escuchar?
  • ¿Hay algo importante que estoy evitando comunicar?
  • ¿Expreso lo que pienso de una manera coherente con lo que siento?

Son preguntas para la reflexión y la observación personal.

Tener dificultades para comunicarnos no demuestra que el chakra garganta esté bloqueado, del mismo modo que una molestia física en esa región no debe interpretarse automáticamente como un problema energético.

6. Chakra del tercer ojo — Ajna

El sexto centro corresponde al denominado tercer ojo, situado simbólicamente entre las cejas.

En la enseñanza histórica de Fundación Despertar aparece como el «chakra de los poderes psíquicos». En otras tradiciones y enseñanzas contemporáneas encontramos asociaciones con intuición, percepción interior, discernimiento y consciencia.

Su nombre habitual es Ajna.

Dentro de un camino espiritual, este lenguaje puede emplearse para explorar la intuición, la observación interior o nuestra forma de percibir la realidad.

Una práctica de Reiki centrada en esta región puede convertirse en un espacio de silencio y observación.

Dentro de algunas enseñanzas, estas experiencias pueden interpretarse como parte de la intuición, la percepción interior o la sensibilidad desarrollada durante la práctica.

7. Chakra corona — Sahasrara

Finalmente encontramos el séptimo chakra, situado simbólicamente en la coronilla.

Fundación Despertar lo presenta como el «chakra de la espiritualidad», mientras que otras enseñanzas hablan de consciencia, trascendencia o conexión espiritual.

Se conoce habitualmente como Sahasrara.

Dentro de una práctica meditativa o de Reiki, dirigir la atención hacia este centro puede utilizarse como símbolo de apertura, silencio o contemplación.

Cada persona puede relacionarse con esta dimensión desde sus propias creencias y experiencia.

Al terminar nuestro recorrido por Reiki y los 7 chakras, conviene recordar que no acabamos de describir siete órganos físicos. Hemos recorrido un mapa espiritual del ser humano que distintas enseñanzas utilizan para explorar diferentes dimensiones de la experiencia.

Ese mapa adquiere otro nivel de profundidad cuando conocemos también los canales energéticos que algunas tradiciones relacionan con los chakras.

Chakras, nadis y energía vital: el mapa energético tradicional

El artículo original de Fundación Despertar no hablaba únicamente de los siete chakras. También introducía los nadis y nombraba tres canales: ida, pingala y lo que en aquel contenido aparecía escrito como «Shushuma».

La grafía que utilizaremos aquí es sushumna.

Estos conceptos merecen conservarse porque ayudan a entender que los chakras forman parte de un mapa energético mucho más amplio.

¿Qué son los nadis?

Dentro de determinadas tradiciones del yoga, los nadis se describen como canales del cuerpo sutil por los que circula prana, la energía vital dentro de ese marco tradicional.

Aquí vuelve a ser fundamental el lenguaje.

Un nadi no debe confundirse con un nervio, un vaso sanguíneo o cualquier otra estructura anatómica. Estamos hablando de conceptos pertenecientes a un sistema tradicional del cuerpo sutil.

Esa distinción nos permite estudiar estas enseñanzas dentro de su propio lenguaje y comprender mejor cómo se relacionan chakras, nadis y energía vital.

Ida, pingala y sushumna

Dentro de este modelo se concede especial importancia a tres nadis: ida, pingala y sushumna.

Sushumna ocupa una posición central en este mapa tradicional, mientras que ida y pingala se describen en relación con ese eje.

En algunas representaciones modernas quizá hayas visto dos corrientes que ascienden alrededor de una línea central y se relacionan con diferentes chakras. Esa imagen busca representar precisamente esta concepción energética.

En estas tradiciones, ida, pingala y sushumna se describen como canales sutiles dentro de un mapa energético que se relaciona con los chakras y la energía vital.

¿Cómo se relacionan los nadis con los chakras?

Dentro de estas concepciones, chakras, nadis y energía vital forman partes de un mismo mapa sutil.

Por eso es frecuente que una explicación sobre los chakras termine hablando de flujo, circulación, equilibrio o bloqueo energético.

También ayuda a entender por qué, cuando estas enseñanzas se integran con Reiki, aparecen conceptos como armonización o alineación de los diferentes centros.

Y aquí llegamos precisamente a una de las expresiones que más confusión genera cuando alguien comienza este camino: tener los chakras bloqueados.

¿Qué significa tener los chakras bloqueados?

«Tengo bloqueado el chakra del corazón».

«Tu chakra raíz está cerrado».

«Ese problema se debe a un bloqueo energético».

Quizá hayas escuchado frases similares.

Dentro de distintas enseñanzas energéticas, hablar de chakras bloqueados es una forma de describir un supuesto desequilibrio en el flujo energético o una dificultad asociada simbólicamente con el ámbito representado por determinado chakra.

Dentro de este lenguaje, la idea de bloqueo se utiliza para describir un estado de desequilibrio o una dificultad asociada simbólicamente con determinado chakra.

Un bloqueo es un concepto del modelo energético

Si utilizamos el término dentro de su contexto, podemos entender el «bloqueo» como una interpretación tradicional o espiritual.

Por ejemplo, una persona puede utilizar el chakra garganta como marco para reflexionar sobre sus dificultades de comunicación.

Otra puede meditar sobre el chakra raíz al explorar cuestiones relacionadas con seguridad o arraigo.

Alguien más puede utilizar el simbolismo del chakra corazón para observar su relación con el amor, la apertura o los vínculos.

La práctica puede servir entonces como un mapa de observación personal.

Por ejemplo, el miedo puede llevar a algunas personas a reflexionar sobre el chakra raíz, mientras que las dificultades de comunicación pueden trabajarse simbólicamente a través del chakra garganta.

Esta distinción puede parecer pequeña, pero es fundamental.

Entonces, ¿qué significa «desbloquear» un chakra?

Dentro del lenguaje tradicional, desbloquear, armonizar o equilibrar un chakra describe la intención de restablecer un estado considerado más armónico en ese modelo energético.

En una práctica personal puede acompañarse de silencio, meditación, respiración, atención corporal o Reiki.

Por eso, cuando hablamos de Reiki y chakras bloqueados, estamos describiendo cómo determinadas enseñanzas utilizan Reiki dentro de ese proceso de armonización energética.

El cambio que experimentes puede ser significativo para ti.

La experiencia personal puede ocupar un lugar importante dentro de la práctica y ayudar a cada persona a observar su propio proceso.

Podemos respetar ambas sin confundirlas.

Persona meditando en un espacio luminoso como representación de la observación interior

¿Cómo se utiliza Reiki para alinear los chakras?

La expresión alineación de chakras con Reiki se utiliza para describir prácticas en las que la aplicación de Reiki se organiza prestando atención a los distintos centros energéticos.

No existe una única secuencia universal que todas las escuelas de Reiki deban seguir.

Para entender la lógica general, podemos imaginar un recorrido consciente por las regiones asociadas con los siete chakras principales.

1. Preparar el espacio y la atención

Antes de comenzar, busca un lugar en el que puedas permanecer unos minutos sin interrupciones.

No necesitas crear un escenario perfecto.

Puedes sentarte o recostarte, respirar tranquilamente y dedicar unos instantes a observar cómo llegas a la práctica: pensamientos, emociones, tensión corporal, cansancio, tranquilidad…

La intención no tiene que ser «arreglar» algo que está mal.

Puede ser simplemente estar presente.

2. Utilizar las posiciones de las manos

En Reiki, las manos pueden colocarse suavemente sobre determinadas zonas del cuerpo o mantenerse a poca distancia.

Si la práctica se organiza alrededor de los chakras, las posiciones pueden seguir las regiones asociadas tradicionalmente con ellos.

Es importante mantener comodidad y respeto por el cuerpo. No es necesario presionar ni manipular físicamente ninguna zona para realizar Reiki.

3. Recorrer los siete chakras

Una práctica sencilla puede seguir un recorrido desde las regiones inferiores hacia las superiores:

raíz → sacro → plexo solar → corazón → garganta → tercer ojo → corona.

Este recorrido conecta directamente el trabajo de Reiki con los 7 chakras.

En cada punto puedes permanecer durante unos minutos, respirar y observar.

  • Quizá aparezcan pensamientos.
  • Quizá notes sensaciones corporales.
  • Quizá sientas tranquilidad.
  • O quizá no ocurra nada especialmente llamativo.

Ninguna de esas experiencias permite por sí sola diagnosticar si un chakra está «abierto» o «cerrado».

4. Cerrar la práctica

Al finalizar el recorrido por los siete centros, dedica unos momentos a permanecer en silencio.

Observa tu respiración y cómo te encuentras.

Puedes cerrar la práctica agradeciendo el tiempo dedicado a ti mismo o estableciendo una intención para continuar tu día.

La sencillez también forma parte del camino.

Cómo alinear los chakras con Reiki en una práctica personal

Si llegaste aquí preguntándote cómo alinear los chakras con Reiki, podemos convertir todo lo anterior en una práctica sencilla para principiantes.

La planteamos como una propuesta de exploración personal dentro del marco de Reiki y los siete chakras, pensada para comprender cómo pueden integrarse ambos sistemas en una práctica sencilla.

Primero: encuentra tu centro. Siéntate cómodamente, lleva la atención a la respiración y permanece unos instantes sin intentar modificar nada.

Segundo: comienza por la base. Lleva las manos o la atención hacia la región asociada con el chakra raíz. Observa qué significa para ti sentir estabilidad y arraigo.

Tercero: continúa hacia el abdomen. Recorre progresivamente las regiones asociadas con el chakra sacro y el plexo solar. Observa tu experiencia sin buscar señales que necesariamente tengan que aparecer.

Cuarto: llega al pecho. Permanece en la región del corazón y observa, sin exigirte sentir nada concreto. Puedes utilizar este momento para prestar atención a cómo te relacionas contigo mismo y con los demás.

Quinto: continúa hacia garganta y frente. Puedes acompañar estas posiciones con una reflexión sobre comunicación, escucha, intuición o claridad interior.

Sexto: termina en la coronilla. Dedica este momento al silencio, la contemplación o la dimensión espiritual que tenga sentido dentro de tu propio camino.

Séptimo: vuelve al presente. No necesitas terminar esperando una señal extraordinaria. Respira, mueve lentamente el cuerpo y observa cómo te encuentras después de la práctica.

Lo más importante de esta práctica no es completar perfectamente siete posiciones.

Es cultivar presencia y atención consciente mientras exploras el mapa simbólico de los chakras.

Práctica de Reiki con las manos situadas suavemente cerca del cuerpo

¿Qué puedes sentir durante una práctica de Reiki y chakras?

Una de las dudas habituales del principiante es qué «debería» sentir al trabajar con Reiki y los chakras.

Algunas personas describen calor, hormigueo, relajación, pesadez, ligereza o cambios en la percepción corporal durante prácticas contemplativas o sesiones de Reiki.

Otras experimentan emociones, pensamientos o recuerdos.

Y algunas personas no sienten nada fuera de lo habitual.

Esto último también está bien.

No necesitas sentir calor, vibraciones ni hormigueo para realizar una práctica de Reiki.

No es necesario que aparezca una sensación concreta para que la práctica tenga sentido. Cada persona puede experimentar las sensaciones de una manera diferente.

Nuestro cuerpo produce continuamente sensaciones: cambios de temperatura, presión, pulsaciones, movimientos involuntarios, percepción de la respiración… Cuando prestamos atención en silencio, algunas se vuelven mucho más perceptibles.

La experiencia subjetiva puede seguir siendo valiosa.

Si después de dedicarte un espacio consciente te encuentras más tranquilo o conectado contigo mismo, puedes reconocer esa experiencia como parte de tu práctica sin necesidad de forzar una interpretación concreta.

Ese equilibrio entre experiencia y discernimiento nos parece especialmente importante cuando caminamos por terrenos espirituales.

Reiki y los chakras como práctica de autoconocimiento

Cuando comenzamos un camino espiritual es fácil obsesionarnos con saber si tenemos los siete chakras abiertos, cerrados, alineados o bloqueados.

Quizá podamos plantearnos otra pregunta.

¿Qué estoy descubriendo de mí mientras practico?

El mapa de los siete chakras puede convertirse en una invitación a recorrer diferentes dimensiones de nuestra experiencia: arraigo, emociones, voluntad, amor, comunicación, intuición y espiritualidad.

Reiki puede aportar a ese recorrido un espacio de pausa, contacto y atención.

No necesitas convertir cada emoción difícil en un bloqueo.

Tampoco necesitas perseguir sensaciones extraordinarias para validar tu práctica.

Puedes observar. Puedes aprender. Puedes experimentar.

Y, sobre todo, puedes mantener la curiosidad sin abandonar el discernimiento.

Preguntas frecuentes sobre Reiki y chakras

¿Cuáles son los 7 chakras que se trabajan con Reiki?

En muchas prácticas contemporáneas que integran Reiki y los 7 chakras se utiliza el conocido recorrido formado por chakra raíz (Muladhara), chakra sacro (Svadhisthana), plexo solar (Manipura), corazón (Anahata), garganta (Vishuddha), tercer ojo (Ajna) y corona (Sahasrara).

Sin embargo, es más preciso hablar de chakras que se trabajan dentro de determinadas prácticas de Reiki que de «chakras de Reiki», porque el sistema de chakras no se originó dentro de Reiki.

En este artículo hemos explicado además las asociaciones históricas utilizadas por Fundación Despertar, que no siempre coinciden exactamente con las interpretaciones contemporáneas más difundidas.

¿Todos los sistemas de Reiki trabajan con los siete chakras?

No necesariamente.

Reiki y el sistema de siete chakras tienen orígenes históricos diferentes. Su combinación es habitual en muchas enseñanzas contemporáneas, pero eso no significa que cualquier escuela, linaje o método de Reiki tenga que organizar su práctica alrededor de los siete chakras.

Por eso es útil conocer qué sistema estamos estudiando en lugar de asumir que existe una única forma universal de combinar los chakras y el Reiki.

¿Hay que estar iniciado en Reiki para trabajar con los chakras?

No necesitas una iniciación en Reiki para meditar, estudiar o realizar otras prácticas contemplativas relacionadas con los chakras.

Si lo que quieres es practicar específicamente Reiki dentro de una escuela o linaje determinado, esa tradición puede establecer su propio proceso de aprendizaje e iniciación.

Por eso conviene diferenciar trabajar con los chakras de practicar formalmente un sistema concreto de Reiki.

¿Cuánto dura una alineación de chakras con Reiki?

La duración varía entre practicantes y escuelas. Cada sistema puede organizar los tiempos de una manera diferente.

En una práctica personal, en lugar de obsesionarte con el reloj, puedes dedicar un tiempo cómodo a cada posición y adaptar la duración a tu experiencia y formación.

Lo importante no es cumplir un número exacto de minutos para conseguir que un chakra se «abra».

¿Tengo que sentir calor u hormigueo al trabajar los chakras con Reiki?

No.

Algunas personas describen estas sensaciones y otras no.

Sentirlas no demuestra que un chakra se haya abierto, y no sentirlas tampoco significa que tengas los chakras bloqueados o que hayas realizado mal la práctica.

La experiencia puede variar considerablemente de una persona a otra y también de una práctica a otra.

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