Los 5 principios del Reiki son cinco preceptos sencillos que forman parte de la enseñanza tradicional del método de Mikao Usui. Se conocen también como Gokai y proponen una práctica para la vida cotidiana: solo por hoy, no te enojes, no te preocupes, sé agradecido, trabaja o practica con diligencia y sé amable con los demás.
Parecen frases sencillas. Y precisamente ahí está buena parte de su profundidad.
Los principios del Reiki no necesitan entenderse como una exigencia de no volver a sentir enojo, preocupación o frustración. Pueden practicarse como una invitación a observar cómo vivimos el día que tenemos delante.
No mañana. No durante el resto de nuestra vida.
Solo por hoy.
En este artículo vamos a conocer los Gokai del Reiki, veremos su formulación tradicional en japonés y español y, sobre todo, exploraremos qué puede significar cada principio cuando intentamos llevarlo a situaciones reales.
¿Qué son los Gokai o principios del Reiki?
La palabra japonesa Gokai (五戒) suele traducirse como «cinco preceptos» o «cinco principios».
Dentro de Usui Reiki Ryōhō, estos preceptos constituyen una parte importante de la práctica tradicional asociada a Mikao Usui. Su formulación aparece vinculada a una instrucción para recordarlos y recitarlos con las manos juntas en Gassho por la mañana y por la noche.
Esto nos ayuda a comprender algo importante: el Reiki tradicional no se limita a una práctica realizada con las manos.
Los Gokai llevan la atención hacia nuestra manera de relacionarnos con lo que vivimos: el enojo, la preocupación, el agradecimiento, la forma en que realizamos nuestras tareas y el trato que damos a los demás.
Si quieres conocer cómo surgió el método y comprender mejor el contexto en el que aparece Mikao Usui, puedes profundizar en nuestra guía sobre la historia del Reiki.
Una formulación habitual de los 5 principios del Reiki en español es:
- Solo por hoy, no te enojes.
- Solo por hoy, no te preocupes.
- Solo por hoy, sé agradecido.
- Solo por hoy, trabaja o practica con diligencia.
- Solo por hoy, sé amable con los demás.
Si has aprendido Reiki con expresiones ligeramente diferentes, no significa necesariamente que hayas aprendido otros principios.
Puedes encontrar versiones como «trabaja honradamente», «cumple tus deberes», «trabaja duro» o «sé amable con todos los seres vivos». Esto sucede porque existen distintas traducciones e interpretaciones de la formulación japonesa.
Más que aferrarnos a una única traducción española como si fuera la única posible, conviene comprender la orientación que hay detrás de cada precepto.

¿Por qué los principios del Reiki empiezan con «solo por hoy»?
Hay dos palabras que cambian por completo la manera de leer los preceptos:
Solo por hoy.
En japonés encontramos la expresión Kyō dake wa (今日だけは), que introduce los cinco principios.
Imagina la diferencia entre decirte:
«Nunca volveré a enojarme».
y decirte:
«Solo por hoy, observaré mi enojo y procuraré no dejarme arrastrar por él».
La primera frase establece una promesa enorme y probablemente imposible. La segunda nos devuelve al momento presente y a algo que podemos practicar.
Lo mismo sucede con la preocupación.
Prometer que jamás volverás a preocuparte puede convertirse rápidamente en otra fuente de preocupación. En cambio, puedes observar qué está sucediendo hoy y preguntarte qué depende realmente de ti.
Ese pequeño cambio de perspectiva hace que los preceptos del Reiki puedan entenderse menos como mandamientos que hay que cumplir perfectamente y más como orientaciones que podemos recordar una y otra vez.
Un mal momento no invalida la práctica.
Un día difícil tampoco.
Mañana volverá a existir un «solo por hoy».
Y dentro del mismo día podemos regresar al principio tantas veces como sea necesario.
Los 5 principios del Reiki explicados uno por uno
Conocer los principios de memoria es relativamente fácil. El verdadero trabajo comienza cuando aparece una situación que los pone a prueba.
Veamos qué puede significar cada uno en la vida cotidiana.
1. Solo por hoy, no te enojes
Kyō dake wa, ikaru na / okoru na.
El primer principio suele traducirse como «solo por hoy, no te enojes».
Eso no significa que debamos negar el enojo.
El enojo es una emoción humana. Puede aparecer cuando percibimos una injusticia, cuando alguien atraviesa nuestros límites, cuando algo no sale como esperábamos o cuando llevamos demasiado tiempo soportando una situación difícil.
Intentar fingir que no estamos enojados no es necesariamente lo mismo que practicar este principio.
Podemos plantearlo de otra manera:
¿Qué hago cuando aparece el enojo?
Tal vez puedas reconocerlo antes de responder un mensaje. Esperar unos minutos antes de entrar en una discusión. Observar qué necesidad o límite hay detrás de esa reacción. Preguntarte si aquello que estás a punto de decir ayudará realmente a resolver la situación.
No siempre lo conseguiremos.
La práctica está precisamente en darnos cuenta y regresar.
Por ejemplo, si alguien hace un comentario que te molesta, puedes sentir inmediatamente el impulso de responder. El principio no exige que esa primera reacción desaparezca mágicamente. Te ofrece un pequeño espacio para decidir qué hacer con ella.
A veces responder será necesario. A veces será mejor esperar. A veces tendrás que establecer un límite con claridad.
No dejarse gobernar por el enojo no significa convertirse en una persona pasiva. Significa intentar responder con mayor conciencia.
2. Solo por hoy, no te preocupes
Kyō dake wa, shinpai suna.
La preocupación tiene una característica particular: puede hacernos vivir mentalmente en acontecimientos que todavía no han sucedido.
«¿Y si sale mal?»
«¿Y si no puedo?»
«¿Y si ocurre esto otro?»
Algunas preocupaciones señalan problemas reales que necesitan nuestra atención. Si mañana tienes una responsabilidad importante, prepararte es razonable. Si existe un problema que puedes resolver, actuar sobre él también lo es.
Por eso este principio no necesita interpretarse como «ignora tus problemas».
Podemos utilizarlo para distinguir entre ocuparnos y preocuparnos.
Ocuparte de algo significa identificar qué puedes hacer y dar el siguiente paso posible.
La preocupación repetitiva, en cambio, puede mantenernos recorriendo una y otra vez escenarios sobre los que en ese momento no tenemos control.
Cuando notes que esto ocurre, prueba una pregunta sencilla:
¿Hay algo que pueda hacer ahora?
Si la respuesta es sí, puedes concentrarte en esa acción.
Si la respuesta es no, quizá el ejercicio de este principio sea reconocer que, al menos durante este momento, no necesitas resolver mentalmente un futuro que todavía no ha llegado.
Solo por hoy.
Solo este momento.
3. Solo por hoy, sé agradecido
Kyō dake wa, kansha shite.
El tercer principio dirige nuestra atención hacia el agradecimiento.
Esto tampoco requiere negar lo difícil.
Puedes estar atravesando un problema y, al mismo tiempo, reconocer algo que valoras. Puedes sentir tristeza y agradecer la presencia de una persona. Puedes tener un día complicado y apreciar un pequeño momento de calma.
La gratitud no tiene por qué convertirse en la obligación de pensar positivamente todo el tiempo.
Es más sencilla que eso.
Consiste en reconocer conscientemente aquello que solemos dar por sentado.
- Una conversación.
- El alimento.
- Una oportunidad.
- Una persona que estuvo presente cuando la necesitabas.
- Cinco minutos de silencio.
- Incluso la posibilidad de aprender algo de una experiencia.
Puedes practicar este principio al terminar el día preguntándote:
¿Qué agradezco hoy?
No necesitas encontrar una respuesta extraordinaria.
A veces, lo más cotidiano es precisamente lo que dejamos de mirar.
Practicar el agradecimiento puede convertirse así en una forma de detenernos y reconocer que nuestra experiencia no está formada únicamente por aquello que nos falta, nos preocupa o queremos cambiar.
4. Solo por hoy, trabaja y practica con diligencia
Kyō dake wa, gyō o hageme.
Este es probablemente uno de los principios que más cambia entre traducciones.
Puedes encontrarlo como:
- «Trabaja honradamente».
- «Trabaja duro».
- «Cumple tus deberes».
- «Practica con diligencia».
Estas diferencias importan porque la expresión no tiene por qué reducirse exclusivamente a nuestro empleo.
Podemos entenderla de una manera más amplia: hacer con sinceridad y dedicación aquello que nos corresponde hacer.
Eso puede ser nuestro trabajo, por supuesto.
Pero también estudiar, cuidar a alguien, mantener un compromiso, practicar Reiki, ordenar algo que hemos postergado o realizar con atención una tarea cotidiana.
No significa trabajar hasta agotarnos. Tampoco significa medir nuestro valor por nuestra productividad.
La diligencia puede ser mucho más silenciosa: estar presentes en lo que hacemos, asumir nuestra responsabilidad y procurar hacerlo de la mejor manera que podemos en las circunstancias actuales.
Pregúntate:
¿Qué tarea me corresponde hoy y cómo puedo realizarla con presencia?
Quizá no puedas resolver toda tu vida en un día.
Pero sí puedes dar un paso.
Y, una vez más, el principio comienza con la misma medida:
solo por hoy.
5. Solo por hoy, sé amable con los demás
Kyō dake wa, hito ni shinsetsu ni.
El quinto principio suele traducirse como «sé amable con los demás».
En algunas enseñanzas de Reiki encontrarás versiones como «sé amable con todos los seres vivos» o «respeta toda forma de vida». Esa ampliación puede ser valiosa como interpretación espiritual, aunque no debemos confundir todas las variantes con una traducción literal idéntica.
La esencia práctica es fácil de reconocer y, a veces, difícil de vivir.
Ser amable cuando todo va bien no suele representar un gran reto.
El principio adquiere otra dimensión cuando estamos cansados, tenemos prisa, alguien piensa de manera diferente o una persona nos resulta difícil.
La amabilidad puede manifestarse en cosas pequeñas:
- escuchar antes de responder;
- hablar sin humillar;
- agradecer;
- ayudar cuando está en nuestras posibilidades;
- tratar con respeto a quien tenemos delante.
Ser amable no significa permitir cualquier comportamiento.
Puedes poner límites y seguir tratando a una persona con dignidad. Puedes decir que no. Puedes alejarte de una situación perjudicial. Puedes defender una necesidad sin buscar herir al otro.
La amabilidad no requiere renunciar al discernimiento.
Este principio nos invita, más bien, a observar qué dejamos detrás de nosotros en cada encuentro.
Los Gokai del Reiki en japonés y español
Cuando investigas los principios de Reiki, es normal encontrar pequeñas diferencias de romanización o traducción.
Una forma de aproximarnos a la formulación tradicional es la siguiente:
| Japonés | Romanización habitual | Traducción orientativa |
|---|---|---|
| 今日だけは | Kyō dake wa | Solo por hoy |
| 怒るな | Ikaru na / Okoru na | No te enojes |
| 心配すな | Shinpai suna | No te preocupes |
| 感謝して | Kansha shite | Sé agradecido |
| 業をはげめ | Gyō o hageme | Practica/trabaja con diligencia |
| 人に親切に | Hito ni shinsetsu ni | Sé amable con los demás |
Lo importante es no convertir las diferencias de traducción en diferencias artificiales entre principios que pertenecen a una misma enseñanza.
Por ejemplo, gyō o hageme es precisamente el pasaje que explica que algunas escuelas utilicen «trabaja honradamente», otras «trabaja duro» y otras destaquen la idea de práctica diligente.
También encontrarás diferencias como ikaru na y okoru na para el primer principio.
Para un principiante, memorizar todas estas variantes no es lo esencial.
Lo verdaderamente útil es comprender que cuando alguien habla de Gokai Reiki, Reiki Gokai, los preceptos del Reiki o los «solo por hoy» del Reiki Usui, está haciendo referencia a este núcleo de cinco orientaciones.
Cómo practicar los 5 principios del Reiki cada día
Dentro de la práctica tradicional, los Gokai no se limitan a leerlos una sola vez.
La formulación tradicional asociada a estos preceptos contiene también una instrucción: practicarlos por la mañana y por la noche, con las manos en Gassho, recordándolos y recitándolos.
Esto convierte una lista de frases en una práctica.
Y no necesitas comenzar haciendo algo complicado.
Recita los cinco principios
Puedes empezar dedicando unos minutos al comienzo o al final del día.
Lee despacio:
- Solo por hoy, no me enojo.
- Solo por hoy, no me preocupo.
- Solo por hoy, agradezco.
- Solo por hoy, practico con diligencia.
- Solo por hoy, soy amable con los demás.
No hace falta repetirlos mecánicamente.
Detente.
Observa cuál de ellos te resulta fácil y cuál genera resistencia.
Puede que en un momento de tu vida el segundo principio tenga especial significado para ti y, meses después, sea el primero o el quinto el que necesites recordar.
Los mismos preceptos pueden mostrarnos cosas diferentes según el momento en que los practicamos.
Practica Gassho
Gassho significa literalmente juntar las manos y es un gesto conocido en diferentes tradiciones japonesas.
En el contexto de estos preceptos, la instrucción tradicional señala realizar Gassho por la mañana y por la noche mientras se mantienen los principios presentes y se recitan.

Para comenzar de una forma sencilla:
- Busca una postura cómoda. Puedes sentarte y permitir que el cuerpo se estabilice.
- Junta las manos en Gassho.
- Respira con naturalidad durante unos instantes.
- Lleva tu atención al momento presente.
- Recita los cinco principios lentamente.
- Observa qué principio necesita especialmente tu atención ese día.
No necesitas buscar una experiencia extraordinaria.
Si aparecen pensamientos, puedes reconocerlos y volver con suavidad a la práctica.
Lo importante no es demostrar que puedes mantener la mente completamente en blanco. Es regresar.
Lleva un principio contigo durante el día
La práctica no tiene por qué terminar cuando separas las manos.
Elige uno de los principios y llévalo contigo.
Supongamos que eliges:
«Solo por hoy, no te preocupes».
Cuando durante el día notes que tu mente comienza a anticipar una situación una y otra vez, recuerda el principio.
No para obligarte a dejar de sentir.
Úsalo como una pregunta:
¿Qué puedo hacer ahora?
Otro día puedes trabajar con la amabilidad.
Otro, con el agradecimiento.
Y otro quizá descubras que necesitas regresar al primero muchas veces.
Eso también forma parte de practicar.
Los principios del Reiki no exigen perfección
Aquí puede aparecer una paradoja.
Intentas practicar «solo por hoy, no te enojes»… y te enojas.
Entonces te enojas contigo mismo por haberte enojado.
Intentas no preocuparte… y empiezas a preocuparte porque no consigues dejar de preocuparte.
Si utilizamos los principios para juzgarnos, podemos alejarnos precisamente de aquello que intentamos cultivar.
Los 5 principios del Reiki pueden resultar mucho más útiles cuando los entendemos como una práctica de regreso.
Te das cuenta.
Observas.
Y vuelves.
Quizá reaccionaste de una forma que no querías. Cuando lo reconoces, puedes reparar el daño si corresponde y aprender de la experiencia.
Quizá llevas horas preocupándote por algo. Cuando te das cuenta, puedes preguntarte cuál es el siguiente paso posible.
Quizá hoy olvidaste agradecer lo que ayer te parecía importante.
Puedes recordarlo ahora.
«Solo por hoy» no significa «hazlo perfectamente durante 24 horas».
Nos recuerda que la práctica sucede en el presente.
Y el presente siempre nos ofrece otra oportunidad para comenzar.
Reiki, práctica espiritual y bienestar: una distinción importante
En Fundación Despertar creemos que una práctica espiritual puede adquirir valor cuando se lleva a la experiencia cotidiana y nos ayuda a observarnos con mayor profundidad.
Pero también es importante distinguir entre una enseñanza tradicional y una afirmación científica.
Dentro de la tradición del Reiki encontrarás explicaciones sobre energía vital, equilibrio, sanación y bienestar. Forman parte del lenguaje y del marco espiritual con el que Reiki se ha transmitido.
Eso no significa que debamos presentar cualquier afirmación asociada a Reiki como un hecho médico demostrado.
Los Gokai pueden practicarse como principios de reflexión personal y espiritual. No sustituyen un diagnóstico, un tratamiento médico ni la atención de un profesional de la salud cuando esta sea necesaria.
Esta distinción no le quita valor a la práctica.
Al contrario: nos permite acercarnos a ella con apertura y, al mismo tiempo, con discernimiento.
¿Mikao Usui creó los cinco principios del Reiki?
Los cinco principios o Gokai forman parte central de la enseñanza asociada a Usui Reiki Ryōhō y se transmiten dentro del sistema desarrollado por Mikao Usui. Sin embargo, conviene ser prudentes cuando pasamos de esta afirmación a asegurar que Usui fue el creador original de cada idea o de cada palabra que compone los preceptos.
Existen discusiones sobre los antecedentes e influencias de estas formulaciones en el contexto japonés de la época. Por eso, en lugar de afirmar que Mikao Usui «inventó» los cinco principios, es más preciso decir que los incorporó y transmitió como una parte fundamental de su método de Reiki, salvo que estemos analizando específicamente las distintas hipótesis sobre su origen histórico.
De leer los principios a empezar a vivirlos
Puedes memorizar los cinco preceptos en pocos minutos.
Vivirlos lleva más tiempo.
Y quizá esa sea precisamente la invitación.
Mañana volverá a haber situaciones que despierten enojo.
Aparecerán preocupaciones.
Habrá días en los que agradecer resulte sencillo y otros en los que tendremos que detenernos para encontrar aquello que todavía podemos valorar.
También habrá ocasiones para practicar con dedicación y personas con las que podremos elegir la amabilidad.
Por eso no necesitas esperar a convertirte en un experto en Reiki.
Puedes comenzar con algo mucho más pequeño.
Junta las manos.
Respira.
Recuerda:
Solo por hoy.
Y elige uno de los cinco principios para llevarlo contigo durante el resto del día.








Una respuesta
Muy buenas enseñanzas fabuloso saber y aprender los conocimientos de jesus gracias